[Entrada] El camino de un campeón: Edwin Rodriguez


Edwin Rodriguez, campeón de Venezuela 2013 nos cuenta sobre su aventura en el Nacional que ganó, sin duda una historia digna de un campeón.

Primero mi frustrante viaje a la ciudad de Caracas, nunca en mi vida había acostumbrado a viajar sin mis padres, la última vez que fui fue hace como 10 años diría yo, lo cierto es que, por comprar los boletos un día antes tuve que viajar con Aeronasa, que si bien no se averió en el camino, se detenía mas que quien sabe.

12 Horas de viaje, de las cuales si dormí 6 o 7 fue mucho, la angustia me agobiaba, saber que era uno de los peores expresos, mi primer Nacional, lo lejos que quedaba, no saber moverme en esta grande ciudad, el desapego de mi madre a viajar sólo para jugar con bajaritas, y todas esas cosas, hacían del viaje un camino tortuoso, de hecho llegué a contar una a una las horas, perderme esta gran experiencia por un descuido, realmente no me lo perdonaría.

Salimos mi hermano (Ramón González Arcilas) y yo del terminal a las 9:45 p.m., no bastando con los 15 miserables minutos de retraso, la ruta elegida fue interrural, por los municipios Cabimas y Lagunillas a 60 km/h, muy frustrante, y esto con la intención de hacer una parada en Ciudad Ojeda, a embarcar otros pasajeros, siendo las 10:30 p.m. aproximadamente, ya estaba entrando en tensión, pues si los números eran ciertos 12 horas bastaban para llegar, pero en 12 horas no entraría ni al Win-a-mat, total mi desespero fue mucho, hasta generar situaciones adversas pero divertidas, que comentaré de seguidas.

Ahora bien, pasada la noche tortuosa alcabala trás alcabala, odiando nuestros cuerpos de seguridad, por quitarme el poco sueño que tenía y por bajarnos cada 15 minutos, descanse unas pocas horas antes de llegar a Bejuma, contento por ver el ambiente, dije: falta poco, solo para darme cuenta que: Era Bejuma, todavía faltaba, eran las 7:00 a.m., caí en decadencia de nuevo.

Llegamos a Valencia, sólo para darme cuenta que iban a descargar y cargar gente de nuevo, siendo las 8:30 a.m., no me podía permitir perder más tiempo, siendo así, le dije a mi hermano que nos bajaríamos y pagaríamos taxi hasta caracas, llamando a Dugarte para cuadrar lo del taxi pues me decía que salía en bs. 40, tremenda ganga, al llamarle y moverme pues solo conseguía taxis a 200 por persona, volvia a entrar en colapso, solo minutos antes de que el pana Jose Dugarte me dijera que estaba en Valencia y no en Maracay, cosa que ya sabía, pero lo que no sabía era que el pertenecía a Maracay.

Luego de esos 15 minutos de tensión, me decidí pagar los 200, pero ahora venía otro rollo, el taxi salía con 5 personas, mi hermano y yo solo 2, ningún taxi habría de salir si no le dábamos el reto. Saboreando un gusto amargo, ver el tiempo correr y decepcionado, para que en ese momento uno de los taxistas debía llevar a su chamo a la academia de beseball, bendita academia.
Nos comentó que si le dábamos 5 barras, nos llevaba al Coliseo de Batallas.

Cosa que no dudamos en aceptar a todo riesgo.

Ya en el taxi, yendo a 1000 por hora con 1 hora y 30 minutos restantes, luchando contra las posibilidades, la carretera estaba serena, bueno, eso creía, y al entrar a Caracas... ¡Embotellamiento!

Me relaje, ya la frustración estaba haciéndome a entrar en un estado de indiferencia, en vez de pensar en lo lamentable que sería no estar a tiempo para el nacional.

Ya habían sido casi Bs. 900, solo en la ida, 1800, una suma muy alta para pasear viendo monte y en expresos mollejitainherte, pero bueh!

10:30 a.m., llegamos al sitio, mis amigos larenses adelantaron mi trabajo de la planilla de inscripción, solo faltaría mi decklist y mi firma.

Cuando al llegar el Juez de piso anuncia: No hay más inscripciones, por haberse llenado el límite del lugar!

Mi decepción fue extrema, cuando de pronto una persona de cabello largo arma un parampampam, y se oye: 24 personas más, mi oportunidad.

11:00 a.m., ya dentro del lugar, haciendo la cola para cancelar la inscripción, que de hecho pedí Bs. 150, para completar con la esperanza de sacar dinero del cajero, jajajaja.

No revise billetera ni nada, pues solo restaba cumplir el objetivo de estar allí y dar lo mejor.

Culminada la faena duelística, era hora de pagar el hotel, ya que eran las 12:00 m., y no quedaban expresos ni forma de como volver a esta tierra (Venezuela).

Cuando la billetera está llena de magia, nada por acá y nada por allá, y sin tarjetas solventadoras, pues en el interin del ajetreo pues, se quedaron en la consola del computador.

El panorama fue: un campeón con viaje a Ecuador pagado y suculentos premios, pero... Sin un céntimo de bolivar. Me dispuse a pedir prestado, si, un Abogado, Campeón del Nacional pero pelaaa'ooo.

En la pedidera, vendí un cartón, sesenta bolos, voy por 440, jajaja, los panas de lara me salvaron la vida como con 100 más, un pana de acá con 100, y el pana Manuel con 300 -el día de partida, domingo-.

Pagamos taxi a Petare casa de la tía de un pana! A descansar! No sin antes pasar 2 horas en zona roja donde te roban los billetes sin sacarte la billetera del bolsillo. Bueno, acogedor lugar, comida, bebida y hospedaje! Bendecido! Mucho que deberle a este pana y su familia, David López.

Básicamente con eso cerró el día del nacional.

Estrés, presión, tensión, amargura, decepción, pero al final de todo un rotundo éxito.


Puedes ver su Decklist accediendo al siguiente enlace: Decklist.





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